La lejía: qué es y cuáles son sus usos

Por Laura Rodríguez  

La lejía es uno de los productos más conocidos en el mundo de la limpieza, gracias a su alto poder desinfectante. También conocida con el nombre de hipoclorito de sodio, se extrae de la sal común y tiene un color entre verde y amarillo. Se utiliza como aliada contra la suciedad, pues tiene la capacidad de eliminar manchas y bacterias al liberar oxígeno activo que descompone las proteínas de los microbios. Su uso se ha generalizado gracias a todas las posibilidades que ofrece. No te pierdas todas las formas en las que puedes usar la lejía en tu hogar. 

Desinfectante de frutas y verduras

Una de las cualidades de la lejía es su capacidad para desinfectar frutas y verduras fácilmente. Esto resulta muy útil y necesario para la salud, ya que al comprar verduras y fruta fresca, podemos encontrarnos con que acumulan suciedad o bacterias que podrían pasar a nuestro organismo si las ingerimos. Por esta razón se producen muchas de las intoxicaciones alimentarias.

  • Con el fin de evitar este mal, podemos llevar a cabo un proceso de desinfección previo a su consumo con ayuda de lejía. En este caso debemos, en primer lugar, lavarlas cuidadosamente bajo el grifo y eliminar la suciedad con ayuda de un cepillo o con las manos.
  • A continuación deja que estén en remojo al menos 15 minutos en agua con una cucharada de bicarbonato de sodio y, a continuación, diluye 5 gotas de lejía en 1 litro de agua.
  • Deja que las verduras permanezcan unos minutos más y vuelve a lavarlas con agua fría para quitar cualquier resto de lejía.
  • ¡Podrás comerlas sin problemas!

Potente quitamanchas y blanqueante

La lejía es una de las opciones más efectivas para quitar las manchas más difíciles en ropa blanca, especialmente en el caso de aparición de manchas amarillentas o aquellas que no es posible quitar de otro modo. La lejía, en estos casos, actúa activando un proceso de oxidación en los electrones de las manchas.

  • Para ello debemos de retirar el exceso de la mancha con ayuda de un papel o talla absorbente y agrega sobre ellas un poco de detergente líquido para lavadora. Extiende con ayuda de un cepillo y mete la ropa en la lavadora.
  • A continuación agrega un poco de lejía a la lavadora e inicia el proceso de lavado con la temperatura más alta que la prenda, por su tejido, permita.

En el caso de que la mancha no haya desaparecido totalmente, puedes volver a repetir el proceso. Así te asegurarás de que recupere su color blanco original.

Excelente para limpiar y desinfectar superficies

Nada mejor que recurrir a las propiedades desinfectantes de la lejía para tratar superficies de nuestro hogar. Esto es especialmente útil en las zonas más propensas a acumular gérmenes, como son los baños o las cocinas.

Para limpiar suelos, solamente debes diluir un poco de lejía en un cubo de agua. Del mismo modo para limpiar otro tipo de superficies como la bañera o el inodoro, lugares en los que los microorganismos proliferan de forma peligrosa.

La lejía es además muy útil para eliminar manchas de moho, e incluso para prevenirlas.

Eliminar malos olores

Pocas cosas resultan tan desagradables que los malos olores cuando estos proceden de alimentos en descomposición. Una forma de eliminar los malos olores de estos alimentos, consiste en efectuar una limpieza profunda con un poco de lejía.

Otro foco de malos olores, puede ser la lavadora. Con el tiempo y el uso continuado de este electrodoméstico, el moho causado por los restos de humedad puede llegar a desprender un olor desagradable. Nada más fácil que conectar un programa de lavado a 30º, añadiendo una taza de lejía. De este modo el mal olor desaparecerá durante una buena temporada.

Neutraliza los alérgenos

La lejía es excelente para aquellas personas que sufran alergia al polvo, pues tiene la capacidad de actuar contra los ácaros del polvo. Esto es muy útil, también, en los cuartos de los niños, el lugar en el que los ácaros pueblan a sus anchas en juguetes y alfombras.

Para neutralizarlos y eliminarlos, asegúrate de tener las estancias perfectamente limpias y desinfectadas con lejía, y aquellos objetos más propensos a acumular polvo, mantenlos siempre libres de estos molestos microorganismos con una limpieza con lejía.

Conclusión

Antes de usar lejía en tu hogar, debes tener en cuenta que en ningún caso debes mezclarla con amoníaco ya que puede resultar una mezcla muy tóxica y corrosiva. Del mismo modo nunca debes usar la lejía con ropa de color y es necesario que utilices guantes para evitar el contacto con la piel. De este modo podrás disfrutar de todas las ventajas de la lejía sin riesgos para la salud, ni para tus prendas.



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